Hipotensión Ortostática y Fibromialgia, ¿te suena?.

hipotensión

Fuente: freeimages.com

Si tienes Fibromialgia y no has oído nombrar la hipotensión ortostática, eso es bueno y espero que ni siquiera te la nombren, si la has oido nombrar en tu consulta porque te han dicho que la presentas, lamentablemente parece ser otro síntoma de la Fibro, no es algo terrible como describiré más adelante, pero si es algo que puede llegar a ser una verdadera molestia (como si no tuvieras sufiente ya); entraré de lleno para tratar este tema que para algunas pacientes puede que se haya vuelto permamente y para otras (como es mi caso) se presenta de forma recurrente y por tiempos largos.

La hipotensión ortostática según la define la web clevelandclinic.org es “…una enfermedad en la que tu presión sanguínea baja cuando te levantas demasiado rápido.”, es decir, estás sentada, acostada incluso acuclillada y te incorporas rápidamente,  sientes entonces en tu cerebro como si un torrente se desprendiera de él o sientes un mareo intenso, incluso las piernas te flaquean y tienes que cerrar los ojos para esperar que este efecto de mareo se pase, lo que le toma al cerebro, según sea el caso, unos cuantos segundos, luego de los cuales sigues como si nada hubiese pasado (por eso mencionaba antes que podría ser incómodo).

¿Pero de dónde surge esto?
Es bueno aclarar algunos términos y así podemos relacionarlos mucho mejor; la hipotensión es la misma baja presión arterial y como refiere la web dmedicina.com “esta se produce cuando los latidos del corazón , encargados de bombear la sangre al resto del cuerpo, tienen un ritmo más lento de lo habitual. Por este motivo, ni el cerebro, ni el corazón ni el resto del organismo recibe la sangre necesaria, lo que puede dar lugar a mareos y desmayos.”

Ahora definamos lo que es ortostática o es mejor decir ortostatismo, simplemente “postura erecta” o ponernos de pie. Entonces, la hipotensión ortostática es cuando no se bombea lo suficientemente rápido la sangre que debe llegar a nuestro cerebro y demás partes del cuerpo al ponernos de pie.

Como paciente de Fibro ya debes saber que de alguna manera las funciones de nuestro organismo se ralentizan, y te das cuenta porque en cualquier actividad que hacías antes a una velocidad determinada ha ido disminuyendo a veces abruptamente o en otras más progresivamente, debido a esto hemos de suponer que también se aplica para nuestros procesos corporales internos, pues todo tiene que ver con todo, eso creo yo.

Esta condición puede surgir por efecto del uso de algunos medicamentos (algunos dirigidos para el control de la depresión y/o la ansiedad); problemas cardiacos preexistentes; periodos largos de inmovilidad en la cama; embarazo; envejecimiento; deshidratación o como lo describe dmedicina.com “se puede producir porque los mecanismos fisiológicos que mantienen la presión arterial no funcionan de forma adecuada y transmite señales de forma incorrecta.”

Síntomas:
mareos, dizzy
Mareo o aturdimiento cuando te levantas.
Algunos se pueden desmayar o sentir que las piernas le fallan.
Breves segundos de visión borrosa.
Desorientación.
Debilidad.
Naúseas o vómitos.
Somnolencia.
Dolor en el pecho.

Puedes presentar algunos de estos síntomas o todos, en mi caso particular no presento todos y debo decir que si el episodio dura más de lo habitual y lo siento muy intenso, me deja incluso con una, a veces, leve cefalea.

Mi primer episodio.

Este fue ya hace unos años, posiblemente en el 2012, estaba en un centro comercial y estaba esperando sentada en una de las sillas fuera de los almacenes, me incorporé para irme y lo que sentí fue tan intenso, eso que yo llamo “torrente” (mareo) descargándose en mi cerebro que mis piernas temblaron y puse una rodilla en el suelo, todo fue en breves segundos y me restablecí prontamente, luego fueron episodios, unos más intensos que otros, dejé que el tiempo pasara y el problema continuó.

Me decidí en el 2013, consultar con  mi médico general, luego de mucha espera, obtuve mi cita con el cardiólogo y este me solicitó practicarme un electrocardiograma, todo salió por fortuna bien, posteriomente me solicitó una prueba donde debía llevar un monitor de holter, este es un dispositivo que registra la frecuencia y el ritmo cardíaco durante 24 horas y donde es necesario escribir las actividades que uno realiza en ese tiempo, en este exámen me detectaron una arritmia sinusal (irrgularida del ritmo cardíaco) nada grave por cierto (al menos no en mi caso), sin embargo, como no se veía claramente lo qué me estaba provocando ese mareo y para descartar otras complicaciones, mi cardiólogo me pidió practicarme una nueva prueba llamada mesa basculante, literalmente es una mesa (fría por decir poco – -‘ ) y donde previamente te hacen tomar una pastilla sublingual, te acuestan y empiezan a mover la mesa o debo decir mejor, inclinar la mesa en varios ángulos, esto les permite revisar tu ritmo y frecuencia cardíaca y si presentas algún tipo de síncope o desmayo durante la prueba, debo decir que fue algo intenso para mi porque mi cuerpo no dejó de temblar y presenté una cefalea muy intensa, pero mediante este estudio se confirmó que tenía el síndrome de intolerancia ortostática y otros pequeñas molestias manejables con terapia.

Tratamiento para este síndrome.
Este síndrome es más común de lo que pensamos porque incluso lo pueden manisfestar personas sanas y muy jóvenes y en donde no se necesita ningún tipo de cuidado especial, pero existen ocasiones que pueden presentarse algunas complicaciones si no se hace algo al respecto, para ello es necesario que tu médico identifique la fuente que produce el síndrome, si es algún medicamento, si es una anomalía en tu corazón, agentes externos como uso de drogas sicoactivas, alcoholismo o una enfermedad ligada, etc.

Una vez se determine la fuente, el médico puede ya bien sea recetar medicamentos que contrarresten los efectos, mejorar la dieta, hacer algunos ejercicios específicos para mejorar tu condición, o simplemente hacer algunos cambios en tu día a día como elevar la cabecera de la cama, no cruzar las piernas, evitar el consumo de alcohol, no permancer mucho tiempo de pie y así mismo acostado (si tienes que estarlo, trata de sentarte de vez en cuando), llevar medias veladas especiales para dar presión a la circulación de tus miembros inferiores, etc.

Retomando mi caso, debí asistir a un centro de rehabilitación cardíaca, suena horrible, pero no lo fue, allí me daban algunos ejercicios para estimular mi corazón y tratar de mejorar mi situación, siempre controlando mi ritmo y frecuencia cardíaca, así logré que por unos años la hipotensión ortostática fuera menos frecuente.

En la actualidad aún presento esta intolerancia, y desde la comodidad de mi casa trato de hacer aquellos ejercicios que me enseñaron en este centro, es molesto sí, pero es algo como la Fibro y te vas adaptando para hacer lo mejor según tus posibilidades.

Bueno, espero que algo de este les pueda servir de información o que tengan la fortuna de no tener que experimentarlo. Gracias a todas por leerme.

Un abrazo suave y Dios las bendiga.

Moni.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s