Tiempo para callar.

Hola a todas, hace ya muchos meses que tenía este blog sin escribir nada de nada, no me gusta la sensación de abandono que mi acción les puede haber producido, por ello creo necesario escribirles de nuevo dándoles mis razones porque a pesar de no haber vuelto a escribir nunca dejé de pensar en aquellas personas que mediante mensajes, sugerencias y comentarios me han demostrado su apoyo y su comprensión, así mismo en aquellas lectoras que alguna vez se sintieron identificadas con lo manifestado aquí.

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En el 2015, desde principios de ese año, recibí una noticia que movió mi mundo, mi madre tenía un tumor maligno en la tiroides y estaba en una fase muy avanzada, entonces se hacía necesaria una cirugía de inmediato; la incertidumbre de esos días y debo decir, también el miedo me sobrecogieron, por fortuna mi organismo fue amable y me dejó actuar para estar presta y atenta a la cantidad de cosas por venir.

Vinieron extensas citas con sus médicos tratantes, exámenes y más exámenes, toda la tramitomanía que en mi país es usual para los procedimientos médicos, teníamos corto tiempo para movernos porque el tumor crecía cada vez más rápido, y yo la veía muy asustada, no tenía yo derecho a asustarme aunque lo estuviera, porque debía darle la fortaleza para superar este nuevo y difícil reto, pero no es fácil y ustedes lo saben, mas cuando sufres de ansiedad y pánico como es mi caso.

Mientras nos autorizaban la realización de la cirugía, pasé las noches con dificultad para dormir, me sentía agotada en las mañanas y rezaba mucho, o mejor es decir, hablaba con Dios y la Virgen, yo no sé muchas oraciones como sí las sabe mi madre, así que recurrí a Dios con mis propias palabras, fui sincera con él, le pedí perdón por mis dudas porque cuando me desespero me siento vulnerable y sola, y una mujer con ansiedad busca certezas para sosegar su espíritu, por eso también pedí perdón, por no controlar mi ansiedad y pensar en lo peor.

La cirugía por fin llegó y fue un éxito, luego vendrían meses de terapia complementaria para erradicar cualquier vestigio posible del tumor, luego otros meses de controles con los especialistas, medicación rigurosa y más controles de ahora en adelante.

En el tiempo en que todo transcurrió, honestamente no encontré la motivación para escribir, no tenía el ánimo ni las palabras para dirigirme a ustedes, mi cuerpo al final me cobró los meses de alta tensión y los días de angustia, me sobrevino una depresión que trataba de disimular para no preocupar a mis allegados, lo malo de hacer algo como eso, es que la depresión busca la forma de fortalecerse para hacerse notar, es como si fuera aire reprimido en un globo que busca a toda costa salir o hacerse explotar; esa depresión se convirtió en migrañas sucesivas, en un desánimo y apatía por mis intereses que me sentía asfixiada.

Debido a la enfermedad de mi madre dejé de trabajar, luego ya en su tratamiento, mi depresión me sumió en el desánimo y así no he vuelto a trabajar desde entonces, apenas recién estoy tratando de enrutar de nuevo mi vida, porque no puedo dejar que esto se vuelva cada vez más fuerte. Estoy volviendo a buscar la motivación para hacer las cosas, y es que no es fácil sentir que puedes llegar a perder la única persona que ha estado para ti en las crisis, la que te ama incondicionalmente y que te entiende de todas las formas, mi madre es también mi amiga, ella lo sabe casi todo de mi, más ahora que padezco de este mal que no me hace fácil ver las cosas bonitas y buenas de la vida. Sentí la necesidad de contarles para que vieran que no había abandonado el blog por pereza o que de alguna forma las había abandonado a ustedes, no para nada, necesitaba un tiempo para saber qué hacer, o por lo menos para procurar averigüarlo, porque son estas situaciones extremas las que te hacen replantearte tus actitudes, tus pensamientos, tus directrices y preguntarte qué vale o no la pena, este fue el tiempo en que permanecí callada, hasta que me sintiera capaz de poner en perspectiva lo ocurrido.

Yo agradezco el apoyo que sin proponérselo me brindó mi hermana, no me dejó sola con lo de mi madre, porque ella como yo, valoramos a esa mujer que nos dió la vida, siempre estuvo atenta y al pie del cañón y siento que eso nos acercó un poco más, mi padre estuvo siempre para mi madre más que nunca y eso fue conmovedor, él tenía una mirada de niño asustado cuando la despidió en el momento de entrar a cirugía y es que es así, mi padre es un niño perdido sin ella, como lo estaremos todos si algún día nos falta.

Ahora les quiero agradecer a ustedes la espera, mi familia y yo tuvimos un 2015 retador y a veces desconsolador, pero confío que este 2016 sea muy bueno, muy lindo, lleno de amor y esperanza no solo para mi si no para todas ustedes, que en su hogar se iluminé de la buena ventura y que salgamos fortalecidas ante cada crisis.

Les dejo un abrazo suave pero cálido y de nuevo, gracias por su comprensión.

Moni.

Imagen: Freeimages.com

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12 comentarios en “Tiempo para callar.

  1. Los retos que nos pone la vida, a veces pareciera que cada vez se van haciendo más duros y difíciles, cuando estamos inmersos en ellos, muchas veces no podemos ver la salida y caemos, en nosotros está la fuerza para encontrar un motivo que nos ayude a salir adelante. Esto se puede leer muy fácil, pero por ejemplo para las personas como nosotr@s con este tipo de enfermedad, son inmensamente difíciles de llevar a cabo. Me da mucho gusto que todo vaya por buen camino y que poco a poco vayas encontrando tus motivos para sentirte mejor. Un saludo a tu familia y un gran abrazo. Seguimos junt@s en el camino. Martha A. 🌺🌺🌺🌺

  2. me comovio tu relato,muy fuerte o muy parecido a lo que yo pase. a mi madre le dio un ACV.que la dejo sin habla y la mitad de su cuerpo paralizado. de todos mis hermanos yo era la mas fuerte o eso creia. cuatro años estuvo asi hasta que falleció. yo vivo en otra provincia, asi que viajaba constantemente para ayudar a mis hermanos y padre. fue muy duro porque la manera de expresarse de mi madre era llorar a gritos. esto fue en el 2003 y es como si todavía escucharia ese llanto desgarrador. de noche lo unico que hacia yo era llorar rezar suplicarle a Dios ayuda. hasta que fallecio. y ahi empezo mi calvario, mis cambios hasta que me diagnosticaron fibromialgia. mi psicologa la llama la enfermedad del alma. y es que asi es. por todo lo que leo al respecto siempre hay un patrón en cada persona de sufrimientos muy fuertes vivido. Te abrazo con el corazón. Lia bs

    • Lia gracias por escribir, lamento tu pérdida y recibo tu abrazo con calidez, no es fácil enfrentarte con tus fuerzas cuando estas no responden como debieran, no puedo imaginar el camino que tuviste que recorrer pero si admirar la valentía con la que lo afrontaste, un suave pero también cálido abrazo.

  3. Y que decir ante esto…. Disfruta y disfruta de tu madre y de los tuyos.
    Has tardado en escribir y la verdad es que había pensado que te habías cansado.
    Que bien que no te has cansado y que malo el motivo por el cual no escribías.
    Ya pasó. Ahora a vivir.
    Un suave abrazo de esos que tu nos das cada día.

  4. Gracias por existir! Hoy 18 de octubre de 2016 descubrí este blog…….. De las primeras sensaciones que he tenido son de solidaridad, comprensión y fuerza!
    Leérte me aleja del miedo y me da certidumbre. Que bueno que han superado esta adversidad de la salud de tu madre y no olvides que las que hemos tenido la fortuna de encontrarte en el camino de la fibro, también te necesitamos y estamos para ti. No te alejes!

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