Fibromialgia y sexualidad.

Llegó el momento de abordar este tema y no darle más largas, asumir lo que te afecta y lo que debe saber tu pareja para la lograr una sexualidad abierta al diálogo, sincera y especialmente disfrutable.

coupleLa sexualidad no es solo sexo, es una comunión donde se abordan varios aspectos entre ellos el sexo, y donde se trata más de compartir: sentimientos, deseos, experiencias para luego aprender un lenguaje común y dejar que el cuerpo hable con el del otro en su propio idioma; entonces, ¿qué sucede cuando tu cuerpo experimenta la mayor parte del tiempo dolor?, que cualquier contacto por más cariñoso que sea puede llegar a afectarte al punto de no querer recibirlo, el lenguaje del cuerpo se pone en tu contra porque no entrará en sintonía con ningún otro cuerpo pues el dolor le ganó el terreno a la sensualidad, al deseo y a la pasión y donde lo único que recibirás será frustración que se desbordará en un conflicto, ya sea con tu pareja o contigo misma.

Evidentemente y lo sé por experiencia, no vamos por la vida diciéndole a todo el mundo que tenemos una enfermedad muy compleja de explicar, pues no queremos que nuestra imagen se enfoque en solo un aspecto (el más extraño), nadie quiere basar su vida en ese mínimo aspecto que aunque nos cueste tanto, también es importante y hace parte de lo que somos y mucho menos si no es algo agradable o comprensible y que está completamente fuera de nuestro control, pero en lo que respecta a tu sexualidad, cuando llega el momento preciso, esa persona que tienes frente a ti que te quiere y te desea, necesita saber de ti, es más tú necesitas que sepa de ti.

No podemos darle vueltas al asunto, al hacerlo solo prolongamos una mala idea, no podemos negar que algo nos está afectando y que puede llegar a ser una dificultad, de hecho es una dificultad. Cuando se sufre de fibromialgia el deseo sexual suele ir disminuyendo es lo que llaman los expertos: inapetencia sexual; la razón de esto puede provenir de varias causas, por un lado el dolor en todo o en algunas partes del cuerpo, por otro lado el dolor ginecológico y el miedo mismo al dolor, en este último aspecto las mujeres tratamos de evitar a toda costa experimentar más dolor del que podamos lidiar, entonces nuestro cerebro actúa en consecuencia y la idea de mantener una relación sexual que debería ser entre romántica, placentera o por lo menos disfrutable se convierte potencialmente en una sesión de tortura con cargas de ansiedad y dolor.

He hablado con dos compañeras, pacientes con fibromialgia, ellas me han comentado que debido al dolor que experimentaban prefirieron dejar de tener relaciones con sus parejas; un sentimiento de frustación sumada a una depresión que ha logrado abrir una brecha entre ellas y sus deseos, aquellos deseos propios de nuestros cuerpos pero también de su derecho de comunicarse con sus parejas a través del contacto físico, ¿quién entonces puede soportar algo como aquello?; según me relató una de mis compañeras su pareja prefirió terminar la relación, pues no entendía cómo era posible que no quisiera estar con él, ella no podía evitar sentirse triste y muy decepcionada, pues pensó que él se quedaría a su lado capoteando el temporal, entonces pensé, ella no es la única, muchas estarán pasando por lo mismo y lo que es peor, en completo silencio sumidas en el dolor y la tristeza.

No voy a pecar de positivista y decirles que si hablan con sus parejas estas entenderán y que todo será maravilloso, yo quiero con este post que más que esperar o no una reacción de sus parejas, es que ustedes se brinden la oportunidad de hacer de su enfermedad un reto para afrontar con su pareja y cambiar lo necesario para que se permitan disfrutar de su cuerpo, el resultado puede que sea un portazo en las narices o puede que termine en un nuevo camino para adaptarse a la circunstancias y hallar un nuevo lenguaje qué compartir mientras hacen el amor; tampoco negaré que si la inapetencia está instalada, nuestras ganas de intentar hacer algo al respecto se verán mermadas, no es fácil sufrir dolor y pretender intimidad con tu pareja ni mucho menos es fácil tomar pastillas para el dolor y tener un cuerpo adormilado, pienso que cada caso es único y debe llevar un trato específico mientras surge ya sea una cura o un tratamiento más efectivo, pero dejar de vivir tu sexualidad no puede ser la única opción.

Se hace necesario que como pacientes, estudiemos las formas en que se comporta nuestro cuerpo, el cómo responde a los estímulos y qué se puede y no se puede hacer, experimentar y mejor si recibes el apoyo y la ayuda de tu pareja, es una prueba a base de ensayo y error, y voy a ir más allá y espero me disculpen si lo que voy a decir les suena rudo u ofensivo (no es esa mi intención), pero considero que no todo puede limitarse a la “penetración”, por eso en este post trato de sexualidad en un contexto más amplio que del que se le aplica al sexo, porque implica varios factores y uno de ellos es el hablar abiertamente de tus deseos y de la forma de llegar a ellos a pesar que el cuerpo te limite, pero aunque hay que recordar que el cuerpo te limita no olvides que no debes dejar que te anule.

En mi opinión, la sexualidad se vive mejor si esta se da libre de presiones o aprensiones, escuchar las dudas o miedos de tu pareja será también importante para que se cierre la brecha que los distancia a nivel sexual, él puede experimentar cierto temor o algo de rechazo porque está en medio de terreno desconocido, solo imagina lo que fue para nosotras saber que teniamos fibromialgia, quedamos en shock, ahora imagina lo que puede pensar una persona que no la tiene y quiere saber qué es eso, ¿tremendo lío no?, pues bien, si es posible llévalo con tu reumatólogo o tu médico tratante, hazle partícipe de tu historia y ya él decidirá si quiere o no hacer parte de ella.

Para aquellas mujeres que han sido abandonadas por sus parejas debido a la fibro y para las que no pero que creen que todo parece irse al traste, me gustaría compartirles una frase que encontré navegando en la internet y que me parece que viene perfecto al caso para aquellos que salen de nuestras vidas creyendo que nos dejan atrás:

“Si no puedes lidiar conmigo en mi peor momento no me mereces en el mejor”.

Para todas, las invito de nuevo a darse la oportunidad de no renunciar a su derecho de sentirse plenas a pesar del dolor, a pesar de la adversidad, a pesar de lo que crean o piensen los demás, esta enfermedad es un reto para nosotras en todos los niveles en nuestra vida, es dejar ir lo que no sirve, dejar en el suelo la carga pesada que pueden estar poniendo otros para seguir adelante con nuestra propia carga, es estar abierta a la esperanza de una cura, abierta de mente para disfrutar nuestro cuerpo a nuestra manera, de no dejar de experimentar el amor con quién nos merezca.

Un abrazo suave y gracias por leerme.

Moni

Imagen:freeimages.com

 

 

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4 comentarios en “Fibromialgia y sexualidad.

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